Auditoría contractual
Antes de firmar un contrato —o cuando ya se tiene uno en marcha— conviene saber exactamente qué se está asumiendo. La auditoría contractual es una revisión jurídica que analiza el clausulado para identificar riesgos, obligaciones desequilibradas, vacíos y cláusulas críticas como las de terminación, penalidades, responsabilidad, confidencialidad o resolución de conflictos. En Colombia rige el principio de autonomía de la voluntad (artículo 1602 del Código Civil), según el cual el contrato es ley para las partes; por eso, lo que quede mal pactado será difícil de corregir después.
El servicio incluye tanto el apoyo en la interpretación de contratos existentes como el acompañamiento en su creación, señalando qué conviene ajustar, negociar o eliminar antes de la firma. El objetivo es que cada parte entienda con claridad a qué se compromete y que el documento proteja de forma equilibrada los intereses del cliente.
Contrato de compraventa mercantil
La compraventa mercantil es el contrato por el cual un comerciante vende bienes o mercancías a otro con ánimo de lucro, y está regulada en el Código de Comercio (Decreto 410 de 1971). Aunque parezca un acuerdo sencillo, aspectos como el momento de la entrega, la transferencia del riesgo, las garantías sobre la mercancía, la forma de pago y las consecuencias del incumplimiento pueden generar disputas costosas si no quedan bien definidos.
Este servicio comprende la redacción y revisión de contratos de compraventa entre comerciantes, adaptados al tipo de bien y a las condiciones reales del negocio. Un contrato bien estructurado da certeza a ambas partes sobre qué, cuándo y cómo se entrega y se paga, y establece con claridad qué ocurre si algo sale mal.
Contrato de suministro
El contrato de suministro, previsto en el Código de Comercio, es aquel en el que una parte se obliga a entregar de forma periódica o continua bienes o servicios a otra a cambio de un precio. Es la figura típica de la relación con proveedores e insumos, y su valor está justamente en la estabilidad: asegura el abastecimiento a lo largo del tiempo bajo condiciones pactadas de antemano.
El servicio consiste en estructurar contratos de suministro que definan con precisión aspectos clave como los volúmenes, la periodicidad, los precios y sus reajustes, los estándares de calidad, la duración y las causales de terminación. Con ello se evita depender de acuerdos informales que suelen fallar cuando cambian las condiciones del mercado o surgen desacuerdos sobre lo entregado.
Contrato de prestación de servicios
El contrato de prestación de servicios regula una relación en la que una persona o empresa se obliga a ejecutar una labor a favor de otra, de manera autónoma e independiente, sin subordinación. Esa independencia es precisamente lo que lo distingue del contrato laboral, y delimitarla bien en el documento es esencial para evitar que la relación sea calificada después como un vínculo laboral encubierto, con las contingencias que ello implica.
Este servicio ofrece la redacción a la medida de contratos de prestación de servicios para cualquier relación comercial, definiendo con claridad el alcance del trabajo, los entregables, los honorarios, los plazos, la propiedad de los resultados y las condiciones de confidencialidad. El resultado es un acuerdo que protege a ambas partes y refleja fielmente lo que realmente se pactó.
Contratos especializados en marketing y publicidad
El sector de la publicidad, el marketing y el contenido digital opera con relaciones comerciales que los contratos tradicionales no siempre alcanzan a cubrir: campañas de publicidad pagada y posicionamiento en buscadores (SEA y SEO), acuerdos con creadores de contenido e influencers, y concesión de espacios para exhibición de publicidad o para la realización de eventos. Cada una de estas figuras plantea retos particulares en torno a los entregables, las métricas de desempeño, los derechos de imagen y la propiedad del contenido y de los resultados.
Este servicio reúne la redacción de contratos a la medida para ese ecosistema, con especial atención a los puntos que suelen generar conflicto: quién es dueño del material creado, cómo se miden y remuneran los resultados, el uso de la imagen y la marca, y el cumplimiento de la normativa de publicidad y de protección de datos personales (Ley 1581 de 2012) cuando las campañas involucran información de usuarios. Así, tanto las agencias como los anunciantes y creadores cuentan con acuerdos claros y adaptados a la realidad del negocio digital.

